Conversaciones ciudadanas para la comprensión del proceso de paz

Resolver adecuadamente las dificultades

Resolver adecuadamente las dificultades

Resolver adecuadamente las dificultades

Álvaro Villarraga Sarmiento

Fundación Cultura Democrática

Columnista web

Defender e implementar con acierto el acuerdo de paz exige a las partes resolver adecuadamente las dificultades o incidentes que se lleguen a registrar. Sin embargo, varios hechos sucedidos en los últimos meses ponen de presente que ante divergencias, dificultades o incidentes entre el Gobierno y las FARC, en ocasiones se han tratado adecuadamente para superarlas, pero en algunos casos no se ha logrado hacer de tal manera, lo cual abre un flanco de ruptura  en el entendimiento que menoscaba las posibilidades de la implementación del acuerdo, debilita la confianza y el apoyo brindado por el importante entorno político, institucional, ciudadano y de opinión existente, a la vez que sirven de pretexto y argumento a los opositores al acuerdo de paz.

Se debe partir de la premisa de que implementar el Acuerdo de Paz exige al Gobierno y las FARC y al amplio espectro de partidos y movimientos políticos, organizaciones y movimientos sociales y de diversas expresiones ciudadanas y de opinión, a cerrar filas en torno a la validez del acuerdo, de su contenido y medidas y de la necesidad de aplicarlo con todas sus consecuencias. Esta es una de las condiciones necesarias hacia la superación del conflicto bélico y el logro efectivo de la paz. Están comprometidos en tal empeño el Estado, el Gobierno y las instituciones con los desarrollos de implementación logrados. Debe robustecerse en consecuencia el apoyo ciudadano, político y de opinión favorable en la sociedad. De manera, tal cierre de filas resulta insoslayable ante la existencia de algunos sectores políticos, sociales y de opinión opuestos radicalmente al acuerdo de paz, a su implementación, su contenido y al logro de la paz.

La experiencia del conjunto del proceso demuestra la capacidad de las partes para tratar en consenso las dificultades y resolverlas, acumulado que posibilitó llegar al punto tan importante de éxito conseguido. Pero así mismo, hechos de los últimos meses registran casos de resolución acertada de dificultades o incidentes, algunos de carácter grave que mal manejados habrían acarreado reveces, como también algunos de estos hechos sin solución que han llevado a errores en el tratamiento, ocasionando dificultades para la legitimidad y las propias posibilidades del proceso.

Por supuesto numerosas dificultades, problemas, divergencias e incidentes han sido solucionados positivamente, lo cual abona un acumulado muy importante a favor del proceso de paz. Razón le asiste al Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, cuando en días pasados expresó ante los medios de prensa que puede decirse que el proceso de paz es una sucesión de crisis a tratar entre las partes y que han sido resueltas con acierto. Basta referir ejemplos de meses recientes al respecto. Así, ante las innumerables dificultades en la gestión y demora en la instalación de las ZVTN y los PTN, que siguen pesando que han ocasionado innegables obstáculos y retrasos de distinto orden, las FARC han sido críticas en lo que corresponde y constructivas al aportar soluciones. Otro ejemplo positivo es el sucedido ante el grave incidente militar, el pasado mes de mayo, cuando una unidad del Ejército penetró en la ZVTN de Guaviare, lo que produjo un incidente armado, el cual fue superado cuando el Comando de Transición de las FFMM asumió públicamente la responsabilidad y explicó lo sucedido, lo que permitió al comandante general de las FARC aceptar las explicaciones y declarar disposición de las partes para tratar y superar tal tipo de grave incidente[1].

Pero, infortunadamente hay ejemplos de dificultades o incidentes recientes no resueltos de manera constructiva y oportuna, ocasionando tensiones y desavenencias públicas con impactos negativos, aunque para bien del proceso varios luego han podido ser resueltos. Podemos referir tres ejemplos: En abril pasado chocaron con fuertes declaraciones públicas el Alto Comisionado para la Paz y el comandante general de las FARC, a propósito de una invitación a un grupo de alcaldes de La Guajira por esta guerrilla a la ZVTN para conversar de la región sobre los planes de implementación regional del acuerdo, lo que fue interpretado de forma exagerada por el funcionario gubernamental como “violación al cese al fuego” y replicada duramente por el líder guerrillero, cuando tal asunto pudo tratarse mediante los mecanismos de coordinación existentes, preverse, discutirse con discreción y solucionarse adecuadamente en su conveniencia o inconveniencia[2].

Otros dos hechos negativos en su tratamiento son atribuibles al Ejército: uno el negarse en declaración pública a reconocer el injustificado vuelo de un helicóptero militar sobre la ZVTN de Catatumbo, cuando la situación fue evidenciada por tomas en video, reproducidas por todos los medios noticiosos. Y otro más general y continuo, compromete al Ministerio de Defensa y las FFMM al seguir estimulando la deserción de integrantes de las FARC, logrando en varios casos tras presiones e infiltración vincularlos al programa de reinserción a su cargo, cuestionado por su enfoque bélico, lo que expresa incoherencia y deslealtad con el propósito gubernamental y de la fuerza pública con la implementación del acuerdo y sus términos definidos para los eventos de desarme, desmovilización militar y facilitación del paso a la vida civil de los integrantes de esta guerrilla.   

Corresponde entonces a la sociedad civil y a la amplia gama de actores institucionales, sociales, académicos y ciudadanos, incidir y exigir a las partes el adecuado tratamiento de las dificultades, divergencias e incidentes que se presenten, preservando lo definido en los acuerdos y consiguiendo que se fortalezcan las dinámicas acertadas y constructivas referidas. La Misión de Monitoreo y Verificación al respecto juega papel decisivo para canalizar de forma permanente e informar en sus informes el tratamiento de las situaciones irregulares o presuntamente violatorias al acuerdo que se registren.

Bogotá, junio 7 de 2017

 

[1] “Un militar herido dejó ingreso del Ejército a zona veredal de las FARC”, Ricardo Monsalve, http://www.elcolombiano.com/colombia/paz-y-derechos-humanos/ejercito-entro-a-zona-de-las-farc-en-guaviare-BA6637928 “Ejército ingresó por error a zona veredal de las FARC en Guaviare”. http://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/ejercito-ingreso-por-error-a-zona-veredal-de-las-farc-en-guaviare-93920 31 de mayo de 2017.

[2] “Sus declaraciones contribuyen a azuzar el odio irracional”: Timochenko

http://www.semana.com/nacion/articulo/timochenko-dura-carta-a-sergio-jaramillo-por-acuerdo-de-paz/522075

Etiquetas: Paz,

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